Las hormigas bravas importadas que son “obreras” no pueden producir una nueva “reina”, pero pueden adoptar otra reina producida recientemente. Las nuevas reinas son producidas después de un vuelo de apareamiento que sucede entre varios cientos hasta mil pies de altura. Cuando una colonia pierde a su reina, las hormigas obreras pierden rápidamente su agresividad normal hacia nuevas reinas y pueden adoptar a otra reina con la que no tengan parentesco alguno. Esto es verdadero en colonias de hormigas con una o varias reinas que por alguna razón se han quedado sin hormiga reina. Algunas colonias de hormigas con más de una reina pueden adoptar otras reinas recién apareadas que sean compatibles genéticamente. Sin embargo, las hormigas obreras de colonias con una sola reina (que tienen ya una reina) matarán a todas las reinas recién formadas que encuentren.