Las colonias de hormigas bravas son establecidas inicialmente por hormigas reinas luego de un vuelo de apareamiento. El apareamiento ocurre en el aire, luego del cual las reinas bajan a tierra, pierden las alas y buscan un lugar donde esconderse. El 90% o más de las reinas son presas de depredadores como ranas, lagartijas, y otras hormigas incluso hormigas bravas obreras ya establecidas en el área. Las reinas recién apareadas cavan depresiones no muy profundas y ponen huevos de los cuales eclosionan y se desarrollan larvas de hormigas obreras (hembras estériles). Como adultos, estas hormigas obreras cuidan de la reina, aumentando la producción de huevos, iniciando así el establecimiento de la colonia. En algunas áreas, se han descubierto colonias en las que hay más de una reina que produce huevos. Mientras una reina y unas obreras sobrevivan, la colonia persistirá.