En pocas palabras, no. En áreas grandes plagadas como en el Sudeste de los Estados Unidos, las hormigas bravas importadas no pueden ser erradicadas completamente con los métodos disponibles hasta ahora. En áreas pequeñas pueden ser eliminadas temporalmente con métodos de control apropiados. Su biología y distribución hacen imposible económica, técnica, y ecológicamente erradicarlas de áreas grandes. Sin embargo, hay tentativas en marcha de erradicar esta especie de sitios relativamente pequeños, en áreas de introducción reciente como en algunos sitios en California y Australia. Las hormigas bravas importadas se dispersan naturalmente mediante reubicación de colonias y vuelos de apareamiento. Cuando las hembras reproductoras vuelan en el aire para aparearse, pueden caer en tierras a varias millas de distancia de donde ellas emergieron originalmente. Ellas también pueden ser introducidas en áreas nuevas cuando es transportado de un lugar a otro suelo u otros artículos que puede contener a una reina apareada o la colonia entera. Las colonias de hormigas bravas importadas también pueden viajar por encima del agua durante una inundación. Sus medios de dispersión son una razón más por qué las hormigas bravas importadas no pueden ser eliminadas. La erradicación de hormigas bravas importadas fue intentada a finales de los años 1950 cuando el área plagada era aproximadamente de 63 millones de acres. La preocupación por el efecto de los insecticidas usados y el impacto de los tratamientos en otras especies paró finalmente el programa. En la actualidad hay más de 330 millones de acres infestados con hormigas bravas importadas. Vea tambien la Pregunta No. 9813: “¿Por qué no podemos eliminar las hormigas bravas importadas?
