Los programas de control de hormigas bravas con participación de la comunidad han sido desarrollados en muchos estados. Estos programas motivan a propietarios y grupos de la comunidad a decidir que métodos para el control de hormigas son adecuados para sus situaciones y usan estos métodos para la supresión sostenible y a largo plazo, llevándolos a cabo ellos mismos con sus vecinos. Estos programas cooperativos han reducido el costo del control de hormigas a propietarios individuales permitiéndoles comprar el cebo para combatir hormigas bravas al por mayor y eliminando la necesidad de comprar otros productos. Otra opción es que las comunidades contraten colectivamente un servicio de fumigación profesional.